SANDUVETE,JOSÉ A.
Lidia se ha suicidado. Sobre su cama, en su dormitorio, en la casa donde vivía sola, ha tomado un bote de pastillas y se ha dejado llevar. Su muerte, no obstante, será el detonante del despertar de aquellos que, aun rodeando a Lidia, no supieron hacerla sentir acompañada: sus vecinos, sus amigos de la infancia, la gente con la que se cruzaba a diario. Todos sienten que, quizás, las cosas
podían haber transcurrido de forma diferente. Una historia sobre la vida, la soledad, la culpa, la amistad y las segundas oportunidades. Una fábula sobre la trascendencia de las decisiones que tomamos, de la gente con la que compartimos. Porque nunca es tarde para abrir los ojos y comenzar a vivir.