VILLEGAS,BLAS
La novela que tienes en las manos es la edición de un bo-
rrador que encontré abandonado sobre mi mesa de trabajo.
Supongo que lo abandonó, deliberadamente, Blas Vellegas,
el sujeto de la foto: El alter ego que convive en mi cuerpo.
Un viejo que abona su cardiopatía escribiendo gilipolleces
de manera compulsiva.
Sé de él que fue profesor y que ya retirado, y fracasado, gas-
ta lo que queda de su vida en perderse en los libros, aunque
traten de Matemáticas; para él esos son los mejores; en re-
cordar a seres a los que amó mucho, casi todos animales; y
perseguir sueños imposibles.
Que es callado hasta la tortura cuando se precisa que diga, y
lenguaraz, incapaz de callar cuando sobra su discurso. A mí
me tiene la cabeza como la cantina de un cuartel.
Él cree que sus novelas son una mierda, que no merece
abrirse el libro; pero yo que soy su mejor amigo, su compa-
ñero de cuerpo, creo que, si lo escribe es para decir algo y
hay que oírlo.
Una advertencia fi nal, o ¿amenaza?:
Acabo de verlo con unos borradores...