MARÍN ALBORNOZ,FRANCISCO
La vida de una persona puede cambiar en cualquier momento. Con ochenta y siete años y una enfermedad incurable, me dediqué a escribir algunas historias, algunas de ellas basadas en mis sentimientos. Animo a quienes vivan circunstancias parecidas a realizar actividades que les llenen de esperanza, teniendo siempre como objetivo ayudar a los demás. No es un consejo; es un sueño.