MAÑERO, SARA
Cuando Paloma acepta clasificar la biblioteca
de su padre, no espera encontrar nada más
que recuerdos. Pero entre las carpetas del
despacho paterno aparece una obsesión que
él nunca llegó a contarle: las pinturas murales
de San Baudelio de Berlanga, una ermita soriana cuyas imágenes románicas fueron arrancadas de sus muros a principios del siglo XX y vendidas a museos norteamericanos en una
operación que la ley llamó ilegal y el tiempo convirtió en silencio.
Ese hallazgo abre tres tiempos que la novela entrelaza con precisión: el presente de Paloma
y su duelo; las décadas en que el expolio se
consumó entre complicidades y documentos
olvidados; y el año 1109, cuando un niño llamado Munio llega a las tierras de Osma con
los dedos torpes por la niebla y una manera
de ver el color que nadie a su alrededor comprende todavía.
Blanco y bermejo es una novela sobre lo que
se pierde, lo que se roba y lo que, contra toda
lógica, sobrevive. Sobre el arte como forma
de memoria y sobre las personas que, sin saberlo, se convierten en sus últimos custodios.