VALLECILLO CAPOTE,PILAR
Farah fue como un cactus en el desierto. Se protegió con las espinas, dándole sombra al alma. Ellas enjugaron sus lágrimas y la hicieron sobrevivir en los periodos de apatía, haciendo huecos, a veces, para que el sol alumbrara su pesar e hiciera surgir de cada pena una hermosa Flor en forma de sonrisa.