GAITÁN,JUAN
Dice Ernestina de Champourcín que «la plenitud sería callarse para siempre». Del mismo modo, para el autor, todo poema se convierte en una indagación, en una exploración, en una búsqueda del silencio final como modo perfecto del mismo. Según Valente, un poema no existe si antes de su palabra no se oyó su silencio.
Juan Gaitán persigue, a la manera de Juan Ramón, el poema despojado, libre de lo superfluo, que cada vez precise menos para alcanzar el estado de plenitud a que aspira.
El lector de Elementales formas de silencio encontrará poemas breves, compuestos con una economía de medios y recursos que incluye reducir artificios literarios. Un modo sencillo de expresión que pretende claridad, profundidad; que el poema, por conciso, provoque intensas la emoción y la meditación.