RIOL FERNÁNDEZ,LEONCIO
La Biblia lleva siglos proclamándose Palabra de Dios. Este libro se limita a leerla. Lo que encuentra cualquier lector sin adoctrinamientoprevio es un texto extraordinario y contradictorio a la vez: extraordinario porque contiene pasajes de genuina sabiduría moral; contradictorio porque esos pasajes conviven con órdenes de exterminio, regulaciones de la esclavitud, tasaciones de seres humanos por sexo y edad, y un dios que castiga hasta la cuarta generación los errores que él mismo ha fabricado. La honestidad de una religión no debería medirse por su insistencia en ser dueña de la verdad, sino por su afán en encontrarla. En ese camino, las tres religiones mosaicas suspenden estrepitosamente. No parece Palabra de Dios no es un ataque a los creyentes que buscan a Dios con honestidad, que son la inmensa mayoría. Es una serie de preguntas que le surgen al autor al leer los textos sin sujeción a dogmas: ¿puede un Dios Omnisciente contradecirse a sí mismo? ¿Puede un Dios Misericordioso ordenar el asesinato de los niños primogénitos de Egipto, regular la venta de hijas, bendecir el proxenetismo de Abraham o condena